Plantea Federación uso de la presa El Granero para pagar Tratado de Aguas
La presa El Granero vuelve a colocarse en el centro del debate sobre el cumplimiento del Tratado de Aguas de 1944, luego de que la Federación planteó que parte del volumen pendiente podría entregarse utilizando los escurrimientos del río Conchos, uno de los ríos aforados, ello luego de que se señaló que las presas internacionales no tienen volumen para el tributo.
De acuerdo con autoridades federales, la presa Luis Laureano León, mejor conocida como El Granero cuenta actualmente con un volumen que representa un porcentaje significativo de su capacidad —cifra que permitirá definir cuánto podría aportarse al río Bravo—, lo que abre la posibilidad de que Chihuahua deba realizar entregas desde esta presa para avanzar en los compromisos internacionales con Estados Unidos.
De acuerdo al reporte de la Comisión Nacional del Agua, El Granero cuenta con 141.664 millones de metros cúbicos que equivale al 49.815%, la cifra más baja en los últimos 3 años.
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El planteamiento se enmarca además en un escenario donde los distritos de riego del estado, particularmente el Distrito 090 en el Valle de Juárez y el Distrito 005 en Delicias, recibieron inversiones millonarias de la Federación para la tecnificación del riego. El objetivo es eficientar el uso del agua en el campo chihuahuense, y es justamente esa eficiencia la que, según el Gobierno Federal, permitiría liberar parte del recurso para cumplir con el tratado.
La presidenta Claudia Sheinbaum informó durante su conferencia que las presas internacionales como lo es la Amistad y Falcón no cuentan con volumen para tributar al tratado debido a que hay que proteger el consumo humano de las ciudades que dependen de esa agua, sobre todo en Tamaulipas.
Cabe señalar que a la fecha, Conagua no ha notificado el volumen autorizado para el ciclo agrícola 2026, lo que genera incertidumbre para los productores y para la planeación hídrica de la entidad. Con laentrega de agua para evitar el 5 por ciento de los aranceles con los que ha amagado Donald Trump, el ciclo agrícola se verá sumamente afectado, debido a que las presas con las que se paga el tributo a EU son usadas para la actividad agrícola. Las autoridades federales reconocieron que el estado enfrenta limitaciones físicas y de infraestructura, especialmente en las presas y los ríos que conducen el agua hacia la frontera. En el caso de El Granero, su capacidad de extracción es de 20 metros cúbicos por segundo, lo que restringe la cantidad que puede liberarse diariamente hacia el río Bravo, de acuerdo con los criterios de operación establecidos.
En este contexto, el Gobierno de México aseguró que ha mantenido un diálogo técnico constante con Estados Unidos, y que la indicación de la presidenta es clara: cumplir con el Tratado de 1944 sin comprometer el abastecimiento de agua para la población mexicana ni dejar sin sustento a los agricultores.
Respecto a los señalamientos y presiones desde Estados Unidos, y particularmente a los amagos del expresidente Donald Trump, autoridades federales señalaron que no existe fundamento para acusar incumplimiento, pues el propio tratado establece mecanismos para compensar las entregas durante periodos de sequía. Entre 2020 y 2024 se vivieron años de lluvias escasas, especialmente 2023 y 2024, lo que limitó la posibilidad de transferir volúmenes mayores.
Con el inicio del quinto año del quinquenio, México ha entregado incluso más agua de la que correspondería, debido a un mejor ciclo de lluvias. Las entregas tienen un límite natural: la cantidad almacenada en presas y la capacidad de los ductos y cauces que llevan el agua hacia el río Bravo. Por ello, anticipan que el país aún cuenta con 2026 para completar lo que falta del volumen establecido, siempre garantizando el equilibrio entre consumo humano, riego agrícola y obligaciones internacionales.




