No me gusta, pero…’: las reacciones al histórico show de Bad Bunny en el Super Bowl
El músico boricua Bad Bunny transportó por 13 minutos a los televidentes del Super Bowl a la isla de Puerto Rico; fiel a su estilo, el artista no dejó indiferente a nadie e incluso sus detractores se prendieron en el medio tiempo del juego entre los Seattle Seahawks y los New England Patriots, para disfrutar —o criticar— la intervención del oriundo de Bayamón que estuvo cargada de ritmos caribeños, expresiones de la cultura latina y del idioma español.
Para el público angloparlante, entre ellos el presidente Donald Trump, le resultó difícil entender las 15 canciones —14 de ellas interpretadas en castellano, solo el tema salsa, Die with a Smile, a cargo de Lady Gaga fue en inglés— en un escenario que de principio a fin explotó con palabras y referencias a la cultura latina.
“No tiene sentido, es una afrenta a la grandeza de Estados Unidos y no representa nuestros estándares de éxito, creatividad o excelencia”, escribió Trump en sus redes sociales. “Nadie entiende una palabra de lo que dice este tipo, y el baile es repugnante, especialmente para los niños pequeños que lo ven desde todos los rincones de Estados Unidos y de todo el mundo”.

“Buenas tardes California, mi nombre es Benito Antonio Martínez Ocasio y si hoy estoy aquí en el Super Bowl 60 es porque nunca, nunca, dejé de creer en mí”, manifestó el artista a los pocos minutos de iniciado su show.
La intervención de Bad Bunny ocurrió en una época cargada de tensión. En el primer año del segundo mandato de Trump se ha realizado una ola de inclementes redadas a gran escala conducidas por agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) en ciudades como Los Ángeles, Washington DC, Chicago, Atlanta, Boston, Seattle y Minneapolis, provocando acaloradas protestas en diferentes puntos del país.
Al recibir su Grammy, premio que obtuvo por su disco en español Debí tirar más fotos, hace una semana el artista boricua se sumó al clamor que ha elevado la comunidad y los activistas proinmigrantes a lo ancho de Estados Unidos.
“Antes de darle gracias a Dios, voy a decir: fuera ICE”, pronunció el puertorriqueño.
Investigadores y académicos atribuyen el alza de los ataques a la comunidad latina a los temores del supremacismo blanco que ve cómo su población disminuye y busca culpar a los inmigrantes de los problemas del país, repitiendo patrones del pasado que condujeron a prohibir el español en las escuelas y a deportar a las personas de color.
Invitar a Bad Bunny al Super Bowl fue visto como un mensaje político, ya que sus canciones son interpretadas en español, generando una cascada de reacciones entre el público luego del juego que ganaron los Seahawks de Seattle.

“No soy fan de la música de Bad Bunny, pero sí respeto cuando alguien con una plataforma tan grande usa su voz para apoyar a nuestra gente”, comentó la guatemalteca Rossy Coronel en su cuenta de Facebook.
El activista proinmigrante mexicano Francisco Moreno confesó que no le gustan las canciones del boricua “pero mi reconocimiento por ese homenaje a los latinos en Estados Unidos”.
Lo que hizo el artista en el escenario, publicó la periodista hondureña Ana Jurka en sus redes sociales, es para aplaudirle de pie calificando su intervención como una fiesta a la comunidad latina en la que irradió buen ritmo y nostalgia, convirtiéndose en “un homenaje a los latinos, sin insultar a nadie”.
En la seguidilla de canciones, el artista fusionó el reggaeton, trap, salsa, merengue y mambo, ritmos con los que se conecta la comunidad latina.
Debido a las críticas emanadas por el gobierno federal y los grupos conservadores, la incógnita en el ambiente era si Bad Bunny utilizaría el escenario para enviar un mensaje político directo como lo hizo en los Grammy. Sin embargo, el artista apeló a la sutileza para posicionar temas que disgustan a los simpatizantes del nacionalismo blanco. Para elevar la denuncia al tema medioambiental, colonización y desplazamiento en Puerto Rico, solo fue necesario que su compatriota, Ricky Martin, interpretara la canción Lo que pasó en Hawaii. Y para sellar ese apartado, Bad Bunny tomó una bandera de esa nación que elevó en el escenario previo a declarar la expresión en inglés “Dios bendiga América”.
El corolario fue el desfile de banderas latinoamericanas, citando los nombres de las naciones de Chile, Argentina, Uruguay, Paraguay, Bolivia, Perú, Ecuador, Brasil, Colombia, Venezuela, Guyana, Panamá, Costa Rica, Nicaragua, Honduras, El Salvador, Guatemala, México , Cuba, República Dominicana, Jamaica, Haití, Antillas, Estados Unidos, Canadá y Puerto Rico.
“Seguimos aquí”, dijo al concluir su show y tirar un balón de fútbol americano con una inscripción en inglés que se leía la frase “juntos somos América”.




