“No somos piñata de nadie”: la dura respuesta de Claudia Sheinbaum a las sanciones de EE.UU. a 3 bancos mexicanos
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, criticó este jueves duramente a Estados Unidos por la acusación contra tres instituciones financieras mexicanas sancionadas por Washington por supuesto lavado de dinero relacionado con el narcotráfico.
En su conferencia de prensa matutina, Sheinbaum aseguró que hace algunas semanas su gobierno recibió un “informe confidencial” de autoridades de EE.UU. en relación con sospechas contra los bancos CIBanco, Intercam y la casa de bolsa Vector.
Pero la presidenta aseguró que nunca recibió las evidencias, por lo que rechazó el anuncio realizado el miércoles por el Departamento del Tesoro de EE.UU., que sancionó parcialmente a esas tres instituciones financieras mexicanas por supuestamente facilitar la comprar de precursores de fentanilo en China y lavar dinero del narcotráfico
“Nosotros no vamos a cubrir a nadie. No hay impunidad, pero se tiene que demostrar que, en efecto, hubo lavado de dinero. No con dichos, sino con pruebas contundentes”, exigió Sheinbaum. La presidenta añadió que una investigación de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) y de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) detectó irregularidades en procedimientos, pero no vínculos con blanqueo de capitales, como afirma el Tesoro de EE.UU.
La Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) anunció la intervención de los dos bancos con el objetivo de renovar sus gerencias, investigar lo sucedido y proteger los activos del público.
CIBanco, Intercam y Vector rechazaron las acusaciones y aseguraron que los activos de sus clientes están protegidos.Las sanciones dejan varias preguntas abiertas.
Primero, varios expertos han destacado que si se trata de entidades financieras que transan con el narco, algunos bancos estadounidenses también deberían ser sancionados. ¿Por qué, entonces, escoger esos tres?
Eso genera una segunda interpretación sobre el contenido político de la sanción: ¿es un mensaje para el expresidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO), colega y amigo de uno de los empresarios afectados? O también: ¿se trata de otra movida de Trump para presionar a México en la lucha contra el crimen organizado?
Y otras preguntas más: ¿se marca con esto un precedente? ¿Serán los bancos mexicanos más grandes, cuyos dueños están en Nueva York o Londres, también sancionados? ¿Qué efecto tendrá esta presión sobre la ya frágil economía mexicana?
Al menos hay una certeza: el dinero que surge del tráfico de drogas ilegales es enorme. Solo en México, algunos lo estiman en más de US$150.000 millones al año, sin contar lo que se genera por extorsión, contrabando y robo, además del lavado en inversiones legales.
Y los dirigentes de ambos países lo saben.
La extensión del crimen organizado es enorme, estructural, y la pregunta es cuál de sus ramas es la que se escoge atacar.




