Unión de Los Mayos con Gente Nueva del Tigre y Los Cabrera, reconfigura mapa criminal de Chihuahua
Con la fractura del Cártel de Sinaloa a nivel nacional, y la llegada de la familia Cabrera Sarabia al estado de Chihuahua, han surgido una serie de alianzas y traiciones que ha documentado la Fiscalía General del Estado en los últimos años en la entidad, quienes han detectado el avance que han tenido en control de varios municipios que eran operados por otras organizaciones criminales.
Archivos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana a nivel federal, apuntan a que el grupo de Los Cabrera es dirigido por los hermanos Alejandro y José Luis, ambos se aliaron con el hijo de Ismael el Mayo Zambada para disputar las áreas donde actualmente operan los hijos de Joaquín el ChapoGuzmán y ha generado subdivisiones de grupos en gran parte del país. Estas fracciones a nivel estatal, se han concentrado en puntos de Ojinaga, Coyame, Manuel Benavides y poco a poco en Aldama, donde un operador del cártel que dominaba esa zona (Nuevo Cártel de Juárez) traicionó al grupo criminal y pidió apoyo a Los Cabrera para dominar esta zona y desde hace un año se ha mantenido un constante conflicto armado en esa región del estado. La Fiscalía General del Estado, reconoció que un sujeto de nombre Roberto el 04, fue el responsable de iniciar esta confrontación armada que ha dejado más de 30 muertos en esa zona del estado, luego de que se registrara la captura de Sergio M.. P. el Menchaca, quien se encuentra detenido en Estados Unidos desde el año 2023.
Algo similar ocurrió en la zona occidente del estado, donde uno de los grupos criminales identificados por las autoridades estatales como Gente Nueva del Tigre, decidió separarse de la fracción de Los Chapos y se ha unido con el grupo de Los Mayos, ambos dependientes al Cártel de Sinaloa.
En los archivos de la Fiscalía sobre el origen y organigrama de las células delictivas del estado, se desprende que Los Tigres, inició como una fracción de Nuevo Cártel de Juárez, comenzando en una célula llamada Los Delta y Bravo, y siendo operadores de esta agrupación criminal en aquella zona de la entidad.
Sin embargo, por una serie de conflictos entre mandos criminales del mismo grupo, derivó de un fuerte enfrentamiento en marzo de 2017, cuando asesinaron a César Raúl G.S. el Cabo, uno de los principales operadores, luego de tener una disputa interna con Carlos Arturo Q. Q. alias el 80 y principal operador del grupo criminal de aquella región del estado.
Con la muerte del Cabo, esta agrupación colocó a Julio César E.M. el Tigre o el 109, quien se mantuvo al frente de la misma organización por cinco meses hasta que fue capturado por las autoridades estatales en octubre del año 2017.
Tras varios meses de liderazgo en la agrupación criminal, se concretó un cambio decisivo en su estructura: adoptaron el nombre de “Gente Nueva del Tigre”, dejando atrás su alianza con el Cártel de Juárez.De acuerdo con información recabada por la Fiscalía General del Estado (FGE), esta transformación no sólo implicó un reacomodo interno, sino también un viraje estratégico en el mapa del crimen organizado en Chihuahua.
La ruptura con la facción juarense abrió la puerta a una nueva alianza, esta vez con el Cártel de Sinaloa, específicamente con el brazo operativo de Los Salazar, célula de gran presencia en el noroeste del país y según las investigaciones oficiales, la colaboración entre ambos grupos se mantuvo de manera activa durante aproximadamente siete años, periodo en el que consolidaron operaciones delictivas en distintas regiones de la entidad.
Este movimiento, señalan autoridades de seguridad, marcó un punto de inflexión en la disputa por el control territorial en Chihuahua, ya que permitió a Gente Nueva del Tigre acceder a recursos logísticos, armamento y rutas de trasiego respaldadas por el poder del Cártel de Sinaloa. La alianza también les otorgó capacidad de confrontación directa con otras organizaciones rivales, generando una escalada de violencia en municipios clave.
Fue a raíz de la captura del Tigre, cuando ascendió el hermano del finado Cabo, Édgar G.S. el 11 o el Tigre Blanco, quien se ha mantenido frente a la organización criminal hasta el momento e incluso es considerado un objetivo prioritario para su captura en la zona occidente, junto a otros operadores del mismo grupo criminal.
Édgar, apodado el 11, ha mantenido el liderato de la organización de Los Tigres por ocho años consecutivos, siendo los últimos dos años cuando comenzaron las presuntas negociaciones para fincar una alianza con otro grupo criminal que comenzó a incursionar en la región de Cuauhtémoc.
Ante las detenciones por parte de las autoridades estatales, asesinato de colaboradores y disputa con grupos criminales, la Fiscalía General del Estado, detectó el debilitamiento de la organización criminal, saliendo casi al 100% del municipio de Cuauhtémoc y teniendo que replegarse a otras comunidades como Carichí y Nonoava.
En los informes compartidos de entrevistas, detenciones e inteligencias, finalmente el grupo del Tigre, buscó un refuerzo para seguir operando en la zona occidente y fue cuando logró el respaldo de Los Mayos, grupo que les proporcionó recurso económico, armamento y equipamiento para seguir en el lugar.
Al momento esta agrupación, es localizada por las autoridades estatales en puntos de Cuauhtémoc, Santa Isabel, Nonoava, San Francisco de Borja, parte de Chihuahua y Aldama, además la zona de Ojinaga, Coyame y Manuel Benavides.




