¿Podría Trump lanzar ataques contra los cárteles en México? Gobierno y analistas lo ven improbable
Tras el ataque de Estados Unidos a Venezuela, el presidente Donald Trump insistió de nuevo en la necesidad de actuar contra los cárteles en México pero ni el gobierno mexicano ni los analistas ven probable una acción unilateral.
¿Las razones? La administración de Claudia Sheinbaum está haciendo lo que pide Washington y ambos países son socios económicos vitales, dicen los expertos.
No obstante, muchos prevén más amenazas para lograr mayores concesiones y nadie se atreve a descartar por completo una decisión inesperada del jefe de la Casa Blanca que ya tiene en la mira a Cuba, Colombia o Groenlandia.

1/15
Manifestantes protestan frente al Tribunal Federal de Manhattan antes de la comparecencia del presidente venezolano Nicolás Maduro, el lunes 5 de enero de 2026, en Nueva York. (AP Photo/Heather Khalifa) (Heather Khalifa / Associated Press)

2/15
Los asistentes escuchan mientras el embajador venezolano ante la ONU, Samuel Moncada, habla durante una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU el 5 de enero del 2026. (AP foto/Frank Franklin II) (Frank Franklin II / Associated Press)

3/15
Un grupo de personas protesta fuera de la embajada de Estados Unidos contra la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro, en Ciudad de México, el sábado 3 de enero de 2026. (Marco Ugarte/AP)

4/15
Venezolanos celebran el anuncio del presidente Donald Trump de que el mandatario de Venezuela, Nicolas Maduro, había sido capturado y trasladado fuera de su país, en Santiago, Chile, el sábado 3 de enero de 2026. (Esteban Felix/AP)

5/15
Venezolanos celebran el anuncio del presidente Donald Trump de que el mandatario de Venezuela, Nicolás Maduro, había sido capturado y trasladado fuera de su país, en Lima, Perú, el sábado 3 de enero de 2026. (Martin Mejia/AP)

6/15
Partidarios del gobierno exhiben carteles del presidente venezolano Nicolás Maduro, a la derecha, y del expresidente Hugo Chávez en el centro de Caracas, Venezuela, el sábado 3 de enero de 2026, después de que el presidente estadounidense Donald Trump anunciara que Maduro había sido capturado y trasladado fuera del país. (Matias Delacroix/AP)

7/15
Vehículos blindados de la Guardia Nacional bloquean una avenida que conduce al palacio presidencial de Miraflores en Caracas, Venezuela, el sábado 3 de enero de 2026. (Cristian Hernandez/AP)

8/15
De izquierda a derecha, los venezolanos David Núñez, Lisbeth García y Víctor Giménez se reúnen fuera del restaurante El Arepazo con un cartel de la líder opositora y ganadora del Premio Nobel de la Paz María Corina Machado en las celebraciones por la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro en Doral, Florida, el sábado 3 de enero de 2026. (Vanessa Alvarez / Associated Press)

9/15
ARCHIVO – El presidente Nicolás Maduro saluda a sus seguidores junto a la primera dama Cilia Flores durante el mitin de cierre de su campaña electoral en Caracas, Venezuela, el 25 de julio de 2024. (Fernando Vergara/AP)

10/15
La gente se reúne frente al restaurante El Arepazo para celebrar la noticia de la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro, en Doral, Florida, el sábado 3 de enero de 2026. (Vanessa Alvarez/AP)

11/15
Manifestantes se congregan frente a la Casa Blanca el sábado 3 de enero de 2026 en Washington, después de que Estados Unidos capturara al presidente venezolano Nicolás Maduro y a su esposa en una operación militar. (Julia Demaree Nikhinson/AP)

12/15
Simpatizantes del presidente venezolano Nicolás Maduro se abrazan en el centro de Caracas, Venezuela, el sábado 3 de enero de 2026, tras el anuncio del presidente Donald Trump de que Maduro había sido capturado y trasladado fuera del país. (Cristian Hernandez/AP)

13/15
Varias personas forman una fila fuera de un supermercado en Caracas, Venezuela, el sábado 3 de enero de 2026, tras el anuncio del presidente Donald Trump de que el mandatario venezolano Nicolas Maduro había sido capturado y trasladado fuera del país. (Ariana Cubillos/AP)

14/15
Civiles armados a favor del gobierno bloquean varias calles de Caracas, Venezuela, el sábado 3 de enero de 2026, tras el anuncio del presidente Donald Trump de que el mandatario venezolano Nicolás Maduro había sido capturado y trasladado fuera del país. (Matias Delacroix/AP)

15/15
Trabajadores ondean la bandera cubana a media asta en la Tribuna Antiimperialista, cerca de la embajada de Estados Unidos en La Habana, Cuba, el lunes 5 de enero de 2026, en memoria de los cubanos fallecidos dos días antes en Caracas, Venezuela, durante la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses. (Foto AP/Ramón Espinosa) (Ramon Espinosa / Associated Press)
La presidenta mexicana minimizó la posibilidad de una acción militar. “No veo riesgos”, dijo el lunes. “Hay coordinación, hay colaboración con el gobierno de los Estados Unidos”.
“Yo no creo en la invasión, no creo ni siquiera que sea algo que ellos estén tomando muy en serio”, acotó. “La delincuencia organizada no se resuelve con una intervención”, aseguró tras ratificar su firme defensa a la soberanía de los pueblos y la legalidad internacional.
Estas son algunas claves para contextualizar y entender el alcance de las amenazas de Trump:
México no es Venezuela
México tiene una situación radicalmente distinta a la Venezuela o a la de otros países que Washington ha puesto en la mira, como Cuba. En primer lugar por la legitimidad democrática del gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum. Segundo por ser el principal socio comercial de Estados Unidos y que 40 millones de mexicanos viven en el vecino del norte. Y tercero porque el propio secretario de Estado Marco Rubio “ha reconocido que la cooperación con México está en un alto nivel”, recordó Martha Bárcena, exembajadora mexicana en Washington.
Amenazas, una reiterada “arma de negociación”
Trump y sus colaboradores han coqueteado con la idea de invadir o atacar militarmente a los cárteles en México desde la campaña electoral del republicano aunque, en general, con tonos cada vez más contenidos.

Sheinbaum ha reconocido que Trump le ha propuesto en muchas llamadas “ingresar a México” para atacar a los cárteles que considera organizaciones terroristas, aunque ella siempre la rechazó, lo sigue considerando inviable e insiste en que la relación entre ambos líderes es respetuosa.
Esta amenaza ha sido una reiterada “arma de negociación” para obtener ventajas comerciales, diplomáticas y políticas, dijo el analista David Saucedo. “Marco Rubio y Donald Trump juegan al policía bueno y el policía malo”, el presidente amenazando y el segundo destensando sus comentarios, agregó.
México está haciendo lo que pide EEUU
México está haciendo casi todo lo que Washington ha solicitado desde que Trump impuso su política de amenazas arancelarias, coinciden los expertos. Hubo un giro en la lucha contra los cárteles, más detenciones y decomisos de droga, extradiciones y envíos de narcotraficantes a Estados Unidos y aceptación de migrantes deportados.
“Una intervención, un acto militar en México pondría en suspenso esa cooperación”, opinó Carlos Pérez Ricart, del Centro de Investigación y Docencia Económicas, una universidad pública mexicana. Y eso podría ser muy problemático para Estados Unidos porque debilitaría a Sheinbaum y se quedaría sin un socio con el que trabajar. El único interés que el académico podría ver en Trump para tomar esa decisión sería el electoral de cara a las legislativas de este año pero, aún así, sería muy arriesgado.

Saucedo agregó que una acción militar, además, implica dinero, logística y riesgos, mientras que “un comentario, un posteo en redes sociales no tiene ningún costo, es indoloro” y ha sido muy eficaz.
¿Qué vendrá? Más presiones
Todos prevén que las amenazas continúen como estilo de negociación de la administración Trump, máxime cuando este año tiene que revisarse el tratado comercial entre México, Estados Unidos y Canadá (el T-MEC).
Saucedo no descarta que Trump exija mayor acceso al país de sus agencias de seguridad aunque sus acciones sean presentadas por México como acciones coordinadas y logros nacionales, más capturas destacadas, que se impongan nuevos aranceles o se presione, por ejemplo, para que México deje de enviar petróleo a Cuba.
“Con las negociaciones (en) curso en torno a los aranceles punitivos, el proceso de revisión estatutario del TMEC y la delicada agenda de cooperación antinarcóticos, el gobierno mexicano tendrá que hilar fino en su posicionamiento y declaraciones”, advirtió por su parte Arturo Sarukhán, otro exembajador mexicano en Washington. A su juicio, “arropar” a Maduro “podría costarle muy caro a México” y también podría ser muy delicado el actual apoyo de Sheinbaum a La Habana.
La diplomática Martha Bárcena afirma que lo que tiene que hacer México es luchar con más fuerza contra la corrupción política ligada al crimen organizado y seguir defendiendo la legalidad internacional.
¿Se descarta completamente una acción militar?
Nadie se atreve a hacerlo aunque las posibilidades sean muy escasas.
“Estados Unidos no funciona bajo la lógica de la racionalidad”, dijo Pérez Ricart. “En este momento todas las posibilidades están abiertas, incluso las inimaginable hasta hace un año”.




