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¿Quiénes eran los Dorados? La legendaria escolta que protegía a Francisco Villa

  • julio 13, 2026
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¿Quiénes eran los Dorados? La legendaria escolta que protegía a Francisco Villa

Cuando se habla de la Revolución Mexicana, uno de los nombres que más resuenan es el de Francisco Villa, el célebre líder de la División del Norte. Sin embargo, junto a él cabalgaba un grupo de hombres que con el tiempo se convirtió en leyenda: los Dorados, una unidad de élite encargada de proteger al revolucionario chihuahuense.

Lejos de ser soldados comunes, los Dorados eran considerados los combatientes más experimentados, valientes y leales del ejército villista. Su fama fue tal que, más de un siglo después, siguen ocupando un lugar especial en la historia de México.

Francisco Villa y sus dorados en la hacienda de Canutillo, Durango, 1920 Fotografía Autoría no identificada. Colección Socorro Quezada Medrano Foto INAHChih
Francisco Villa y sus dorados en la hacienda de Canutillo, Durango, 1920 / Foto: INAh

Una escolta formada por los mejores

A principios de 1914, Villa decidió reunir a un grupo selecto de oficiales y soldados destacados de distintas brigadas de la División del Norte. El objetivo era crear una fuerza especial que actuara como su escolta personal y participara en las misiones más peligrosas.

Se estima que inicialmente la unidad estuvo integrada por alrededor de 100 hombres cuidadosamente seleccionados, quienes debían demostrar disciplina, habilidad en combate y absoluta lealtad a su comandante.

La importancia de los Dorados era tal que muchos revolucionarios consideraban que una orden emitida por alguno de ellos tenía prácticamente el mismo peso que una instrucción dada por el propio Villa.

¿Por qué les decían Dorados?

El origen exacto del nombre no está completamente claro, aunque existe una versión ampliamente difundida.

Según esta historia, Villa quedó impresionado por una escolta militar que utilizaba el nombre de “Dorados”y decidió adoptarlo para su propio cuerpo de guardia. Con el tiempo, el nombre quedó asociado exclusivamente a los hombres que lo acompañaban y protegían.

La denominación contribuyó además a fortalecer el aura de prestigio que rodeaba a la unidad.

Trigésima edición de la Cabalgata Villista
Trigésima edición de la Cabalgata Villista / Foto: Alberto Hierro / El Heraldo de Chihuahua

Caballos, armas y una imagen inolvidable

Los Dorados destacaban no sólo por su capacidad militar, sino también por su apariencia.

Montaban caballos seleccionados, portaban fusiles Máuser y pistolas Colt, y acostumbraban vestir sombreros de ala ancha y uniformes de tonos caqui o verde olivo. Su imagen quedó inmortalizada en numerosas fotografías de la Revolución.

Para muchos mexicanos, la figura del jinete revolucionario que aparece en libros y documentales está inspirada precisamente en estos hombres.

Siempre al lado de Villa

Los Dorados acompañaron a Francisco Villa durante algunas de las campañas más importantes de la Revolución Mexicana. Estuvieron presentes en momentos de triunfo, pero también en las derrotas que marcaron el declive militar del movimiento villista.

Incluso cuando Villa dejó las armas y se retiró a la hacienda de Canutillo, varios de sus antiguos escoltas permanecieron a su lado.

Su lealtad fue una de las razones por las que este grupo alcanzó un lugar privilegiado dentro de la memoria histórica del país.

Más que soldados, una leyenda revolucionaria

Con el paso del tiempo, los Dorados dejaron de ser únicamente una escolta militar para convertirse en un símbolo de la Revolución Mexicana.

Su fama se construyó a partir de historias de valentía, disciplina y fidelidad a Francisco Villa. Aunque el conflicto terminó hace más de cien años, la imagen de aquellos jinetes que cabalgaban junto al Centauro del Norte continúa siendo una de las estampas más reconocibles de la historia de Chihuahua y de México